Se busca el asunto, antes que el nombre
«Reclamar un despido», «abogado de herencias»: la búsqueda empieza por el problema y la ciudad. Una web que solo presenta al despacho aparece cuando alguien ya os conoce.
Quien necesita un abogado busca su problema en Google: un divorcio, un despido, una herencia. Compara despachos, mira el mapa y lee reseñas antes de llamar. Para despachos que quieren estar en esa búsqueda trabajamos la web por área de práctica, el SEO local y la ficha de Google, con una publicidad escrita dentro del Código Deontológico.
Cuatro puntos del recorrido que decide qué despacho recibe la llamada.
«Reclamar un despido», «abogado de herencias»: la búsqueda empieza por el problema y la ciudad. Una web que solo presenta al despacho aparece cuando alguien ya os conoce.
Familia, laboral, penal y mercantil comparten un listado de servicios. Google duda para qué búsqueda mostrarlo, y quien llega tampoco encuentra su caso explicado.
El Código Deontológico hace responsable al despacho de la publicidad que se hace en su nombre, también la que escribe su agencia. Cada texto pasa una revisión antes de salir.
Las reseñas pesan en Google Maps, y responderlas pide cuidado: el secreto profesional también rige en público. Pedirlas y contestarlas necesita un criterio fijo.
Google, Google Maps y anuncios. Cada servicio tiene su página con el detalle.
La web explica cada asunto y recoge lo justo para que el despacho conteste con criterio.

El despacho responde de la publicidad que se hace en su nombre, también de la que escribe su agencia. Por eso cada texto y cada anuncio se revisa con esas normas delante antes de publicarse: hechos verificables, clientes citados solo con su autorización por escrito y la especialización que podáis acreditar.
Cuatro fases: punto de partida, diseño, lanzamiento y optimización. Cada una va por escrito, con lo que se hace y lo que recibes.
Qué áreas de práctica queréis mover, cómo las busca la gente y qué enseñan hoy la web y la ficha de Google. Sale una ruta por escrito con lo que va primero.
Familia, laboral, herencias, penal, mercantil: cada área con su página, explicada en lenguaje claro, con quién la lleva y cómo se pide una primera reunión.
Ficha completa y un circuito para pedir reseña a clientes reales, sin nada a cambio. Se responde a todas sin mencionar el asunto, que sigue siendo secreto profesional.
Qué búsquedas traen consultas y de qué área de práctica llegan. Con esos datos se decide qué se refuerza en cada momento.
Cada mes ves qué áreas de práctica reciben consultas, desde qué búsqueda y por qué canal. Con ese dato se decide dónde se pone el esfuerzo del mes siguiente.
Todo queda por escrito: la ruta del punto de partida, los textos revisados antes de publicar y el informe mensual.

Donde la búsqueda en Google también decide quién recibe la llamada o la venta.
Depende del alcance: cuántas áreas de práctica se trabajan, si hace falta una web nueva, cuántas oficinas tienen ficha en Google y si se suman campañas. Todo se cierra por escrito en la propuesta, con lo que se hace cada mes y lo que recibes. Así sabes desde el principio qué inviertes y en qué.
Hacen trabajos distintos. Google Ads muestra el despacho en las búsquedas que elijas mientras dura la inversión. El SEO construye una presencia en Google y en Maps que se mantiene en el tiempo. Una ruta razonable es empezar por el SEO local y las páginas por área, y sumar anuncios donde hay más competencia. Lo tienes en SEO y SEM.
Sí, a clientes reales y sin ofrecer nada a cambio. Lo que cambia es la respuesta: se contesta a todas, también a las negativas, sin confirmar ni comentar el asunto, porque el secreto profesional también rige en público. Montamos un circuito ordenado para pedirlas cuando el asunto ha terminado.
La publicidad de un abogado ha de ser objetiva, veraz y digna, e indicar el Colegio al que pertenece. Quedan fuera la promesa de resultados, citar clientes sin su autorización escrita y usar emblemas colegiales. Escribimos con esas normas delante y, ante cualquier duda, lo revisamos contigo y con tu Colegio.
Sí, cuando esa área tiene búsquedas propias. Quien busca un abogado laboralista quiere llegar a una página sobre despidos, con el asunto explicado y quién lo lleva. Hablar de especialista queda para las áreas que podáis acreditar con títulos, formación homologada o práctica prolongada, como pide el Código Deontológico.
Solo si el despacho la ofrece de verdad en esas condiciones: el Código Deontológico prohíbe anunciar como gratuitos servicios que no lo son. Si la primera reunión se cobra, la web lo dice con claridad; si es sin coste, también. El texto cuenta exactamente lo que hace el despacho, y así la publicidad queda del lado de la norma.
Cuéntanos qué áreas de práctica queréis mover y cómo llegan hoy los clientes al despacho. Te respondemos en 24-48 h laborables para concretar una llamada inicial sin coste, y desde ahí trazamos la ruta de tu despacho.
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