Se te enfrían los contactos
Entra una solicitud un viernes por la tarde y se contesta el lunes. Para entonces, esa persona ya ha pedido precio en otro sitio.
Montamos lo que pasa desde que alguien deja sus datos hasta que tu equipo le llama: el correo de respuesta, el aviso al comercial, la ficha en tu CRM y el seguimiento de quien se quedó a medias. Trabajamos sobre las herramientas que ya usas, y te lo explica quien lo monta.
Automatizar es ordenar lo que pasa con cada contacto: lo que hoy alguien hace a mano y se olvida cuando hay lío. Estas son las cuatro señales que nos encontramos siempre.
Entra una solicitud un viernes por la tarde y se contesta el lunes. Para entonces, esa persona ya ha pedido precio en otro sitio.
El de presupuesto, el de bienvenida, el de «te envío la información». Siempre el mismo, siempre a mano, y cada uno un poco distinto.
Clientes y contactos de años, repartidos entre una hoja de cálculo, el correo y la cabeza de alguien. Nadie sabe a quién toca escribir.
Sabes cuánta gente entra en la web, y te falta saber cuántas de esas solicitudes acaban en una llamada o en un presupuesto.
El trabajo va por partes. Lo normal es empezar por el formulario y el primer flujo, y ampliar cuando eso ya funciona.

Contratar una plataforma lleva una tarde. Lo que lleva tiempo es sentarse a decidir qué se le dice a alguien que pidió presupuesto y no contestó, cuándo deja de tener sentido insistir y qué tiene que ver tu comercial cuando abre su pantalla por la mañana. Eso es lo que decidimos contigo y montamos.
Empezamos por lo que ya haces. Cada fase se cierra funcionando, y ves el avance desde la primera.
Qué pasa desde que alguien te encuentra hasta que compra, con nombres y apellidos: quién contesta, con qué y en cuánto tiempo. Ahí salen los agujeros.
Si ya tienes herramienta, trabajamos con ella. Si no, proponemos una acorde al tamaño de tu base de datos y a lo que vas a usar.
Uno, el que más duele. Se escribe, se conecta, se prueba con casos reales y se pone en marcha. Cuando ese funciona, vamos a por el siguiente.
Se mira qué se abre, qué se contesta y, sobre todo, qué acaba en una llamada. Lo que aporta se queda y lo demás se quita: cada flujo tiene que ganarse su sitio.
Lo que montamos queda documentado y en tus manos, dentro de tu propia herramienta.
Si además llevamos tu SEO o tus campañas de pago, lo que entra por ahí cae en el mismo sistema y se cuenta una sola vez.

Lo que nos preguntan en la primera llamada, con respuestas claras.
Hablemos de tu proyectoDe entrada, trabajamos con la que ya tienes. Lo primero es ver qué parte de ella ya te sirve: es habitual pagar una herramienta y usar solo una parte. Si al final compensa cambiar, te explicamos por qué y qué supone antes de tocar nada, y lo decides tú con esa información delante.
Es lo contrario. Un envío masivo sale a todos a la vez con el mismo mensaje. Aquí cada correo sale por algo que ha hecho esa persona, como pedir un presupuesto, descargar algo o dejar de contestar, y se detiene cuando ya ha cumplido su papel. Parte del trabajo es escribir menos correos y mejores.
Una persona que conozca cómo se vende hoy y pueda decidir, acceso a las herramientas que ya usáis y un rato para revisar los textos antes de publicarlos. El resto lo hacemos nosotros.
Se monta con el consentimiento recogido en el formulario, la baja visible en cada envío y un registro de quién aceptó qué y cuándo. Lo dejamos por escrito para que tu asesoría pueda revisarlo. Trabajamos solo con personas que te han dado sus datos: la base de datos es tuya y se construye desde tu web.
Suele ser donde más se nota. En venta a empresas el ciclo es largo y se pierden operaciones por volver a llamar tarde. Aquí la automatización ordena el seguimiento para que tu comercial llegue antes y con contexto; la venta la sigue haciendo tu equipo.
Tuyos. Los flujos viven dentro de tu herramienta, a nombre de tu empresa, y quedan documentados paso a paso para que sigan funcionando y cualquier equipo pueda continuarlos. Qué se entrega y con qué accesos se acuerda por escrito antes de empezar, en el documento de alcance.
Entonces empezamos por ahí. Vemos cuántos contactos manejas, quién los va a trabajar y qué necesitas ver cada mañana, y te proponemos una herramienta acorde a ese tamaño. Montamos lo justo para arrancar, pasamos tus contactos desde hojas de cálculo o correo, y ampliamos cuando el primer flujo ya está funcionando.
Enséñanos cómo entra hoy un contacto y qué hacéis con él. Te respondemos en 24-48 h laborables para concretar una llamada inicial sin coste, y desde ahí trazamos por dónde empezar.
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