Qué pasa hoy
Por dónde entra el tráfico, dónde se cae y qué peticiones llegan. Con tus datos, no con medias del sector.
Que te encuentren es la mitad del trabajo; la otra mitad es que, cuando lleguen, entiendan qué haces y se decidan. Trabajamos las dos, con la misma medida: clientes conseguidos, no impresiones.
Lo más caro de una campaña es llevar gente a una página que no explica bien qué se vende ni deja dar el siguiente paso. El dinero se gasta igual y el resultado se queda en una visita que se va.
Por eso el orden importa: primero se mira qué pasa con el tráfico que ya llega hoy, dónde se cae y qué falta para que alguien pregunte. Cuando eso funciona, cada euro de captación rinde mucho más, y se puede medir.

Cada uno tiene su página con el detalle de qué incluye y cuándo compensa.

Impresiones, clics y seguidores son señales intermedias. Lo que se mira cada mes es cuántas peticiones han entrado, de dónde y qué ha costado cada una.
El orden lo marca el retorno: primero lo que ya está pagado, después lo que hay que traer de fuera.
Por dónde entra el tráfico, dónde se cae y qué peticiones llegan. Con tus datos, no con medias del sector.
Estructura, velocidad y claridad. Lo que ya llega tiene que convertir antes de gastar en traer más.
Contenido y estructura para aparecer donde se decide, en buscador y también en respuestas de IA.
Campañas con presupuesto acotado y un panel que dice qué trae clientes y qué no.
Muchas veces lo que frena no es la captación, sino un proceso que se lleva a mano.
Casi siempre por lo que ya tienes: mirar qué tráfico llega, qué hace al llegar y dónde se pierde. Es lo más barato de arreglar y lo que antes se nota. Si al mirarlo resulta que la web está bien y lo que falta es volumen, se dice y se pasa a captación.
Depende del punto de partida y del canal, y no damos plazos por correo antes de mirar el caso. Lo que sí hacemos es acordar por escrito qué se va a medir y cada cuánto se revisa, para que la conversación del mes tres no sea una discusión.
No siempre. A veces basta con reordenar lo que ya hay. Cuando la web es tan lenta o tan confusa que cualquier euro invertido en tráfico se desperdicia, entonces sí se plantea, y se dice antes de empezar.
Sí, siempre que se acepte hacer una cosa a la vez. Repartir poco presupuesto entre cinco canales es la forma más rápida de no notar ninguno.
Cuéntanos qué vendes y a quién. Miramos qué entra hoy, qué se pierde por el camino y qué parte da retorno antes.
EscríbenosConsulta nuestra política de privacidad.