La comisión de los portales
Mucha gente te descubre en un portal y después busca tu nombre en Google. Si tu web enseña menos o el calendario no cuadra, vuelve al portal y reserva allí. Pagas comisión por un cliente que ya te había elegido.
Hoteles, apartamentos, parques, museos y empresas de actividades viven de la temporada y de portales que les traen clientes a cambio de comisión. La reserva y la entrada directas se ganan con una web que vende a cualquier hora, aparece cuando te buscan y se acuerda de quien ya vino.
Cuatro puntos donde se decide si la venta es tuya o de un intermediario.
Mucha gente te descubre en un portal y después busca tu nombre en Google. Si tu web enseña menos o el calendario no cuadra, vuelve al portal y reserva allí. Pagas comisión por un cliente que ya te había elegido.
Lo que se deja de vender en temporada alta pesa el resto del año. La captación empieza antes del pico, cuando la gente compara y decide, y baja el ritmo cuando ya está todo lleno.
Mucha gente reserva o compra entradas fuera de horario. Si la web solo ofrece un formulario o un teléfono, esa venta se la lleva quien la cierra en el momento.
Quien ya vino es quien antes repite o te recomienda. Con un contacto propio, la relación sigue después de la salida o de la visita.
Lo trabaja STRADA 360º, nuestra división de marketing y web. Cada servicio tiene su página.
Comparten adversario: el intermediario que se queda con la comisión y con el contacto.
Es lo habitual: la web integra el motor que ya usáis, así la disponibilidad y el precio coinciden con los de los portales. Si necesitáis una conexión a medida con vuestro sistema de gestión, la desarrolla STRADA DEV, nuestra división de software, en una propuesta aparte: integración de sistemas.
Los portales son un escaparate que funciona y conviene seguir en ellos. El objetivo es que quien ya te conoce reserve en tu web. Por eso se mide de dónde entra cada reserva y qué comisión se lleva cada canal, y con ese dato se decide dónde poner el esfuerzo.
Sí. Cambia lo que se vende: una noche, una entrada, una plaza en una actividad o un bono. El planteamiento es el mismo: una web que vende a cualquier hora, captación ligada a la temporada y un contacto propio con cada cliente para que vuelva.
Antes de que la gente decida, que suele ser bastante antes de viajar. El calendario se prepara con tus datos de reservas de otros años y con lo que se busca en cada momento. Durante la temporada, las campañas se ajustan de forma continua.
Se piden de forma ordenada a quien ya se ha alojado o ha hecho la visita, con un correo automático unos días después y sin incentivos. Y se responden todas, también las malas. Así la ficha se mantiene al día y cada respuesta enseña cómo tratas a tus clientes.
Cuéntanos por dónde entran hoy tus reservas y con qué motor trabajas. Te respondemos en 24-48 h laborables para concretar una llamada inicial sin coste, y desde ahí trazamos la ruta de tu proyecto.
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